Monterrey, NL. 03 de junio de 2026.- La Tierra se prepara para recibir una tormenta geomagnética de nivel G3, considerada fuerte, provocada por varias explosiones solares registradas en los últimos días.
El fenómeno podría generar auroras boreales visibles en zonas donde normalmente no aparecen y ocasionar algunas afectaciones temporales en sistemas tecnológicos.
De acuerdo con el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, tres eyecciones de masa coronal —enormes nubes de plasma expulsadas por el Sol— se dirigen hacia nuestro planeta y podrían impactar la magnetosfera terrestre durante la tarde y noche de este jueves 4 de junio, extendiendo sus efectos hasta el viernes.
Una tormenta geomagnética ocurre cuando partículas cargadas provenientes del Sol interactúan con el campo magnético de la Tierra.
Esta interacción puede alterar temporalmente sistemas de navegación GPS, comunicaciones por radio de alta frecuencia, redes eléctricas y operaciones de algunos satélites. Sin embargo, no representa un riesgo para la salud de la población.
Uno de los efectos más llamativos será la posible aparición de auroras boreales en latitudes más bajas de lo habitual.
Autoridades espaciales de Estados Unidos estiman que el fenómeno podría observarse en gran parte del norte de ese país e incluso en estados donde normalmente no son visibles.
Las auroras se observan como cortinas de luz verde, morada, roja o azul que parecen bailar en el cielo nocturno. Se producen cuando las partículas solares chocan con gases presentes en la atmósfera terrestre.
En México, las probabilidades de observar auroras son muy bajas debido a la latitud, aunque especialistas recomiendan mantenerse atentos a los reportes de actividad geomagnética, ya que eventos excepcionalmente intensos han permitido observar destellos en regiones más al sur en ocasiones extraordinarias.









