Tamaulipas. 06 de agosto de 2026.- Una niña de 11 años permanece internada en el Hospital General de Zona No. 13 del IMSS, luego de que un ultrasonido confirmara que está embarazada, en un caso de presunto abuso sexual que ya es investigado por la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas.
La denuncia fue presentada desde el pasado 3 de agosto, de acuerdo con la madre de la menor, María Barrios, quién acudió este miércoles ante el Ministerio Público para rendir su declaración y colaborar con las investigaciones.
El caso ha generado cuestionamientos entre los familiares debido a que, hasta ahora, no existe públicamente una persona señalada de manera definitiva como responsable.
Aunque familiares habían señalado inicialmente a Sirenio “N”, pareja de la madre de Noemí, como uno de los principales sospechosos, la propia madre aseguró ante medios que su hija ha manifestado en distintas ocasiones que él no fue quien la agredió.
De acuerdo con el testimonio de María Barrios, la menor habría señalado a tres hombres que presuntamente ingresaban al domicilio cuando ella se encontraba trabajando, por lo que estas personas también serán llamadas a declarar como parte de las investigaciones.
“Él no está prófugo, ya fue a declarar”, afirmó la madre respecto a su pareja, quien acudió al Ministerio Público para rendir su declaración.
La familia pide pruebas para identificar al responsable
Ante las distintas versiones que han surgido alrededor del caso, familiares de Noemí han exigido que se practiquen las pruebas médicas, periciales y genéticas necesarias para establecer quién sería responsable del embarazo de la menor.
La petición es que la investigación se base en evidencia científica y no únicamente en señalamientos entre integrantes de la familia.
La propia madre relató que inicialmente los síntomas que presentaba la niña fueron atribuidos a un problema gastrointestinal en consultas del IMSS. Al no quedar convencida con ese diagnóstico, decidió llevarla a un consultorio particular, donde mediante un ultrasonido se confirmó el embarazo.
La menor permanece hospitalizada y recibe atención médica mientras las autoridades continúan con las indagatorias.

Habían advertido conductas que consideraban inusuales
Por separado, familiares de Noemí han relatado que antes de que se conociera el embarazo ya habían observado situaciones que consideraban inusuales alrededor de la convivencia de la niña con algunos adultos.
Vianey, tía de la menor, aseguró haber declarado ante el Ministerio Público y explicó que inicialmente sus sospechas se concentraron en Sirenio “N”, debido al vínculo cercano que mantenía con Noemí.
Según su versión, la menor buscaba constantemente permanecer cerca de él y mostraba conductas que la familia consideraba poco habituales.
La abuela materna, Margarita, también aseguró que desde años atrás había expresado a su hija su preocupación por algunas conductas de Sirenio “N” que consideraba inapropiadas.
Además, familiares refieren que vecinos del fraccionamiento les habían comentado que habían observado en distintas ocasiones a la menor y a un adulto juntos en un parque, con muestras de afecto que consideraban fuera de lo común.
Estos testimonios, sin embargo, forman parte de las declaraciones de familiares y vecinos y deberán ser corroborados por la autoridad investigadora.







