Una inteligencia artificial fue utilizada para generar una reconstrucción del supuesto rostro que aparece en el llamado Santo Sudario de Turín, una de las reliquias más emblemáticas del cristianismo y que, según la tradición, habría cubierto el cuerpo de Jesucristo tras su crucifixión.
De acuerdo con el material difundido en redes sociales, el ejercicio consistió en introducir en un sistema de inteligencia artificial los patrones, sombras y marcas visibles en el lienzo para obtener una representación digital más definida del rostro impreso en la tela.
El sudario, también conocido como Santo Sudario de Turín, se conserva en la Catedral de San Juan Bautista y ha sido objeto de debate científico y religioso durante décadas. Mientras millones de fieles lo consideran una prueba física vinculada a la figura de Jesús, diversos estudios han cuestionado su autenticidad.
En 1988, análisis de carbono 14 realizados por laboratorios de la Universidad de Oxford, la Universidad de Arizona y el Instituto Federal de Tecnología de Zúrich concluyeron que la tela dataría de la Edad Media, entre los siglos XIII y XIV. Sin embargo, otros investigadores han puesto en duda esos resultados y continúan los estudios sobre su origen.
El uso de inteligencia artificial para “revelar” el rostro no constituye una prueba científica sobre la autenticidad del sudario, sino una interpretación basada en los datos visuales disponibles en la imagen.
El tema ha reavivado el debate entre creyentes, historiadores y científicos sobre la naturaleza del lienzo y el alcance de las nuevas tecnologías para reinterpretar vestigios históricos y religiosos.










