En Campeche, al menos cinco personas que fueron detenidas por presuntamente causar disturbios durante la marcha del Día Internacional de la Mujer fueron trasladadas al penal de San Francisco Kobén donde permanecerán mientras se define su situación jurídica ante un juez de control.
La gobernadora Layda Sansores informó que dos de las mujeres detenidas podrían ser imputadas por homicidio calificado en grado de tentativa, delito que podría implicar penas de entre 25 y 37 años de prisión en caso de acreditarse su responsabilidad.
Según la versión de las autoridades, durante la protesta algunas manifestantes habrían rociado gasolina y cerillos contra escudos y elementos de la policía estatal, lo que —de acuerdo con la Fiscalía— podría interpretarse como un intento de atentar contra la vida de las agentes que resguardaban el Palacio de Gobierno.
Los hechos ocurrieron el pasado 8 de marzo, cuando la movilización feminista llegó al centro de la capital del estado y se registraron momentos de tensión entre manifestantes y policías, así como actos de iconoclasia y daños en edificios públicos.
En total, 14 personas fueron detenidas inicialmente, pero tras las primeras diligencias nueve recuperaron su libertad. Las cinco restantes, cuatro mujeres y un hombre, quedaron a disposición de las autoridades y fueron ingresadas al penal mientras continúan las investigaciones.
Además, una tercera mujer enfrenta cargos por los daños ocasionados al Palacio de Gobierno, mientras que sobre las otras dos personas detenidas las autoridades no han detallado públicamente las acusaciones.
El caso ha generado críticas de organizaciones y colectivas feministas, que cuestionan las detenciones y señalan posibles irregularidades en algunos arrestos, mientras el proceso judicial continúa.







